4 may 2026

Empleo firme, austeridad tardía y peso bajo vigilancia

Colombia cerró la última semana con una mezcla menos cómoda de lo que sugiere el titular fácil. El desempleo bajó a 8,8% en marzo, el Banco de la República decidió mantener la tasa en 11,25% y el Ministerio de Hacienda abrió a comentarios un plan de austeridad para 2026, mientras el CARF insiste en la urgencia de un ajuste estructural. Traducido al mercado cambiario: hay algo de resistencia en la economía real, pero no la suficiente para borrar la inquietud fiscal que sigue empujando cobertura en dólares.

Cuatro señales para leer el dólar/COP sin autoengaño

Los datos recientes no describen una economía colapsada. Describen algo más incómodo: un país que todavía muestra tracción en empleo, pero que al mismo tiempo necesita demostrar orden fiscal para que el peso no quede a merced del escepticismo.

El empleo mejora, pero no compra credibilidad
Actividad
Un dato laboral mejor de lo esperado El DANE reportó una tasa de desocupación nacional de 8,8% para marzo de 2026, 0,8 puntos por debajo de la de un año atrás. Eso confirma que la actividad no está desfondada y que el consumo todavía encuentra algo de soporte.
La fortaleza parcial no resuelve el frente externo Que el mercado laboral aguante es positivo, pero no elimina la discusión de fondo. El peso no se mueve solo por empleo. También se mueve por confianza, financiamiento y percepción de disciplina macroeconómica.
BanRep frenó el impulso, no el problema
Tasa de interés
La tasa quedó en 11,25% La decisión unánime del Banco de la República de mantener inalterada la tasa de política monetaria dio una señal de prudencia. Evitó un endurecimiento adicional, pero tampoco ofreció el alivio amplio que algunos sectores políticos siguen reclamando.
Menos confrontación no equivale a más confianza El consenso entre la Junta y la presencia del ministro ayudaron a bajar tensión institucional inmediata. Aun así, el mercado seguirá mirando si el Gobierno acompaña esa tregua con seriedad fiscal o solo con alivio retórico.
La austeridad llega porque el margen se agotó
Política fiscal
Hacienda abrió un plan de austeridad para 2026 El proyecto publicado por el Ministerio de Hacienda deja ver que el recorte del gasto ya no es una opción académica, sino una necesidad de caja y de señal. Cuando la propia administración habla de austeridad, reconoce que el espacio fiscal se estrechó.
El costo político no cambia la lectura del mercado Se puede discutir el ritmo, la profundidad o la oportunidad del ajuste. Lo que no se puede maquillar es que llegar tarde a la austeridad suele encarecerla: obliga a recortes más incómodos y deteriora antes la confianza del inversor.
El CARF vuelve a poner el foco donde duele
Riesgo soberano
El ajuste estructural sigue pendiente En su informe al Congreso de abril de 2026, el CARF reiteró la necesidad urgente de un ajuste estructural para estabilizar la deuda pública y retornar plenamente a la regla fiscal desde 2028. No es un matiz técnico. Es la discusión central.
Ahí es donde el dólar gana terreno Mientras el país mantenga dudas sobre cómo cerrar su brecha fiscal, cualquier mejora en empleo o cualquier pausa monetaria quedará subordinada al mismo reflejo defensivo: más cautela, más prima por riesgo y más demanda preventiva por dólares.

Conviene decirlo sin adornos: el dato de empleo es una buena noticia, pero no autoriza triunfalismos. Un Gobierno puede celebrar que la desocupación ceda y, al mismo tiempo, seguir atrapado en una conversación áspera sobre deuda, gasto y credibilidad. Son planos distintos. El primero ayuda. El segundo define la tasa de descuento con la que el mercado mira al país.

La pausa de BanRep también merece una lectura menos ingenua. Que la tasa se mantenga en 11,25% evita tensar más el crédito y descomprime el pulso político con el Ejecutivo. Pero si esa distensión no viene acompañada de un programa fiscal más convincente, el alivio monetario corre el riesgo de ser interpretado como pausa táctica, no como punto de inflexión.

La tesis para el peso es clara: mientras Colombia exhiba mejores datos reales, pero siga dejando la consolidación fiscal para después, el dólar/COP conservará piso y la demanda de cobertura no va a desaparecer. El mercado puede tolerar ruido político por un tiempo. Lo que no tolera durante mucho es un ajuste necesario que siempre se promete para mañana.